En lo más profundo del jardín, Katarina hace florituras con sus dagas y transforma las plantas cultivadas con dolorosos recuerdos en poblados árboles llenos de esperanza y promesas. No obstante, si alguna criatura de las sombras consigue superar las defensas del jardinero Yasuo, sus hojas también sirven para la batalla. Al podar la corrupción a base de tajos, abre paso a la regeneración que promete la primavera.