Samira, una alumna ejemplar de la Academia Babylon, decidió hacer un inciso en su lucrativa carrera como mercenaria para volver y enseñar esgrima acrobática avanzada. Babylon le había regalado tanto las herramientas como la libertad para lanzarse de cara al peligro y regresar más fuerte. Ahora podrá inspirar a la próxima generación para que sea igual de temeraria y busque emociones fuertes. Al menos, durante un semestre.