Luego de que transfirieran su conciencia a un mecha de última generación, Galio se convirtió en el líder de un escuadrón, cuya misión era explorar la peligrosa galaxia vecina. Sin embargo, cuando el equipo se encontró con sus predecesores TerraMecha, ahora corruptos e irreconocibles, perdieron casi toda la esperanza. Por fortuna, el optimismo inquebrantable del capitán Galio fue suficiente para recordarles una verdad absoluta: ¡nadie persevera como los Egidatrones!