Para los mortales que cultivan el saber, Jayce es la manifestación de sus mayores aspiraciones. Para los demás podadores, es un mentor imperturbable que purga la corrupción del jardín mítico blandiendo un báculo imbuido de Escarchabrasa. Jayce tiene en claro que tanto las plantas como quienes las cuidan crecen gracias a una dedicación inquebrantable, y su obra es prueba de ello.