La vocación de Ziggs siempre ha sido ser el pirotécnico del Deleite lunar. Le encanta repartir entre los asistentes del festival muchos más petardos de los que jamás podrían llegar a necesitar. Se considera a sí mismo el alma de la fiesta, pero hay que ir con ojo cerca de su espectáculo, pues no presta mucha atención a las medidas de seguridad; él ha venido a pasarlo bomba.