Anuncio
Anuncio
Tenía sentido que Shyvana quisiera jugar como un poderoso dragón en Barones y mazmorras, pero lo que más sorprendió a su grupo fue la alegre predilección por la destrucción que la partida sacaba a relucir en su amiga tan incondicionalmente disciplinada. Al descender sobre el campo de batalla con regocijo, el simple rugido de Shyvana escama de hierro lanza por los aires a los enemigos y a las figuritas (y a veces también a los aliados).